El contacto directo con el desastre ambiental a gran escala causado por la extracción de carbón en este departamento lleva al experto a pasar de la denuncia a la recomendación para que el nuevo Ministerio intervenga con medidas urgentes y de fondo. La locomotora minera se desbocó en el Cesar.
¡Ay hombe…!
Bordeado por la Serranía del Perijá y la Sierra Nevada de Santa Marta, el departamento del Cesar fue célebre antaño por su vocación agrícola —arroz y algodón— por levantar uno de los hatos ganaderos más importantes del país, por su riqueza hídrica, por las sucesivas bonanzas de marihuana y amapola en la década de los ochenta y obviamente por el festival vallenato. La rápida secuencia de transformaciones hasta alcanzar el desastre ambiental actual puede resumirse en las siguientes etapas:
La gran minería va en serio
En menos de veinte años, el destino de esta amplia región del centro del Cesar cambió. La maquinaria de la gran minería arrancó produciendo las primeras cicatrices sobre la tierra cultivable, mientras el gobierno central se limitaba a entregar títulos y licencias ambientales, y la comunidad y los ríos fueron arrinconados para abrirle paso a la locomotora minera. En los últimos diez años, la minería se amplió de tres a diez grandes proyectos mineros en el centro del departamento:
¡Ay hombe…!
Bordeado por la Serranía del Perijá y la Sierra Nevada de Santa Marta, el departamento del Cesar fue célebre antaño por su vocación agrícola —arroz y algodón— por levantar uno de los hatos ganaderos más importantes del país, por su riqueza hídrica, por las sucesivas bonanzas de marihuana y amapola en la década de los ochenta y obviamente por el festival vallenato. La rápida secuencia de transformaciones hasta alcanzar el desastre ambiental actual puede resumirse en las siguientes etapas:
- La minería en pequeña escala —barbacheo de carbón— fue medio de subsistencia de centenares de familias, nativas unas y desplazadas otras por la violencia política de mediados del siglo XX.
- Luego llegaron las primeras empresas medianas y comercializadoras de carbón.
- A mediados de la década de los ochenta se instaló la Drummond.
- Cuando la riqueza del subsuelo se mezcló con la ganadera y la marimbera en una auténtica bonanza, arreció la violencia desatada por las FARC y el ELN.
- Durante los noventa, la dinámica de la mediana y gran minería de carbón se abrió paso veloz entre enormes latifundios y no pocos minifundios.
- La vocación del suelo inició su mutación hacia grandes cultivos de palma.
La gran minería va en serio
En menos de veinte años, el destino de esta amplia región del centro del Cesar cambió. La maquinaria de la gran minería arrancó produciendo las primeras cicatrices sobre la tierra cultivable, mientras el gobierno central se limitaba a entregar títulos y licencias ambientales, y la comunidad y los ríos fueron arrinconados para abrirle paso a la locomotora minera. En los últimos diez años, la minería se amplió de tres a diez grandes proyectos mineros en el centro del departamento:
- Carbones de la Jagua,
- Consorcio Minero Unido (CMU),
- Carbones El Tesoro,
- Sororia – Drummond (Cerro Largo),
- Norcarbón S.A.,
- Carbones del Caribe S.A.,
- C.I.Prodeco / Glencore (Calenturitas y La Jagua),
- Drummond (La Loma y El Descanso),
- Emcarbón - Vale Coal (El Hatillo),
- Carbones del Cesar (La Francia).
